Erradiquemos la discriminación
La
solución a la discriminación, sea cual sea el tipo, pasa por la comprensión y
el entendimiento, se reduce a una simple pero poderosa expresión como el
respeto. Debemos educar a las personas comenzando desde los más chicos a no
crear barreras entre ellas, a fomentar el respeto y valores positivos como el
amor, la comprensión, la generosidad, armonía, paz, creando conciencia y
entendiendo que todos tenemos los mismos derechos y posibilidades. Por lo tanto la alternativa de solución
aunque a largo plazo ya que son conductas adquiridas, es la enseñanza en las
escuelas desde los primeros años de que todas las personas son iguales, no
reconociéndose otra distinción entre ellas sino la de los talentos o las
virtudes.
La
discriminación debe encontrar sin embargo una solución en el orden legal para
erradicarla. Los gobiernos deben legislar y crear leyes que conspiren en favor
de la justicia, de la igualdad social, que brinde las mismas oportunidades a
todos por igual eliminando así el mal de la discriminación.
Para
poder solucionar el problema de la discriminación lo primero que debemos hacer
es mirarnos cada uno de nosotros y realizar un autoanálisis donde podamos
reconocer que en algún momento de la vida hemos discriminado a alguien ya sea consciente
o inconscientemente, porque somos
expertos en juzgar a alguien cuando comete un error, o en muchos casos al juzgar discriminamos sin
conocimiento de causa y e s así donde aplica la frase pongámonos en los zapatos
de los demás seamos tolerantes, justos, caritativos y sobre todo reconozcamos que
somos hijos de un mismo dios.
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